Mi casa tiene un muro grandísimo atrás. En diciembre los vientos rebotan contra el muro, por eso es que aquí pegan más fuerte que en las otras casas.
Cuando llegaba a la casa y me fijaba por la puerta de vidrio, estaba mi perro, asustado con el pelo revuelto y las patas pegadas a la puerta queriendo entrar, y había ropa volando por el jardín, porque la habían prensado mal en el tendedero.
esto es una foto. solo que en ese momento no tenía una cámara.